domingo, 14 de diciembre de 2008

SGAE: la mafia.


Me parce increíble lo de la SGAE. De verdad os digo que esas siglas las identifico con una serie de calificativos que por respeto voy a omitir. Su actitud es dictatorial, represiva hacia el consumidor. Algo deleznable.

Está bien que se luche contra la piratería, de eso no hay duda. Es la única forma, quizás, de salvar la producción artística de tantos y tantos creadores. Y digo quizás porque existen otras fórmulas que podrían ayudar a incentivar el consumo de cd´s y dvd´s originales en lugar de piratas. Una de ellas sería eliminar a esos intermediarios que en ocasiones o tan innecesarios y que con tanto porcentaje del dinero que paga el consumidor se quedan. Otra sería bajar los impuestos de estos artículos.

Lo que no es normal que la mafia de la SGAE exija a hosteleros un canon por utilizar música en diversas situaciones como pueden ser fiestas o bodas. Hace unos días salto la noticia de que un juez obligaba a la SGAE a pagar 60000 euros a una pareja por utilizar grabaciones de su boda para denunciar a un hostelero por utilización de música si pagar el canon. Por lo visto el derecho a saquear al consumidor y usuario está por encima del derecho a la intimidad.

De algunos no me sorprende tanto pero de otros sí. Ramoncín, ese ex cantante que se autocalificaba humilde en sus comienzos, chico de barrio, contestatario contra el poder se ha acomodado junto a personajes como Cobos. Si es que ya dicen que el poder corrompe.

La cultura es de todos y es un derecho de todas las personas poder acceder a ella. Todos aquellos que lo impidan deberían estar juzgados por genocidio de la cultura. Menos represión y más divulgación.

martes, 9 de diciembre de 2008

Gracias por elegirme.


Después del regreso del puente y de recorrer monasterios, observar románico y disfrutar de la ruta del vino, vamos con algo suave. Gracias por elegirme. Lo último de Los Secretos. Este albúm recoge, en edición especial, su concierto del pasado 10 de octubre en la madrileña plaza de Las Ventas. Lo que daría por haber estado ahí.

Y es que uno va teniendo edad y quizás sea ahora cuando empezamos a dar más valor y significado a las letras de algunas canciones de "aquel entonces". Me ocurre con varios grupos o artistas. Los Secretos es uno de ellos. Sus canciones me traen el olor de las calles del barrio donde vivía de pequeño. Olor a cemento, polvo, hierro oxidado,...a colonias de sábado por la tarde, al sudor tras horas en antros intentando disfrutar de la música y de la mirada de alguna desconocida o conocida, ¿qué más da? Sentimientos de contradicción, amores frustrados, miedos e esperanzas.

Canciones e historias urbanas tratadas con el sentimiento que en ocasiones se esconde en las esquinas más oscuras de una gran ciudad, de un barrio obrero en mi caso. Situaciones que en ocasiones coinciden con la vida de uno y, si no, las haces tuyas. Acordes de recuerdos que vuelven ahora que el tiempo parece haber cogido carrerilla.

Perdonar este sin sentido de ideas pero ¿a quién no le ha pasado algo similar? Quizás ese sea el objetivo de cualquier artista. Por eso muchas veces les elegimos.

martes, 2 de diciembre de 2008

El embrujo.


Dicen los entendidos que donde se ve si se es o no buen actor o buena actiz es en el teatro. El verdadero arte de la interpretación desde hace ya no sé cuantos siglos. Los griegos lo llevaron a su esplendor pero ya en la más estricta antiguedad había representaciones, aunque estas fueran con otros objetivos.

Y es que en el teatro no hay tomas falsas. O se hace bien o los aplausos nos son tan intensos. Eso lo sabe bien Rafael Álvarez "el brujo". 30 años sobre las tablas le hacen un conocedor privilegiado de este antiguo arte. Y es que muchos sólo lo recuerdan por el papel del limpiabotas en la serie Juncal pero es que "el brujo" es mucho más que eso.
Es de esos actores que simplemente al mirarlos te transmiten algo especial. De los que crean un vínculo con el espectador y nunca te defraudan. Pero eso tiene su peligro porque el público siempre espera mucho de uno.
Esto no es problema para este actor que se atreve, desde hace años, a subirse solo al escenario y batirse en duelo con el público y la crítica con las únicas armas de su palabra e interpretación. No cabe duda que ha salido victorioso.
Pienso que estos son los verdaderos artistas. Los que saben transmitir el arte. Los que son capaces de acercar al público de hoy a Cervantes, a Calderón, a Fray Luis de León o al mismísimo Quevedo. Es de los luchadores. De los que empezaron en el teatro "marginal" y se ayudaron ellos solos hacia el éxito.
Muchos pseudo artistas deberían tomar ejemplo y acercarse de nuevo o , por primera vez, a las escuelas de arte dramático. Muchos que basan su arte exclusivamente es su físico. Aquellos y aquellas que representan papeles de tres al cuarto dentro de una obra elaborada para un público fácil.
"El brujo". El arte. La magia. El teatro. Gracias, mil gracias.